Ustedes, amables tres lectores, se preguntarán: “¿a dónde se fue toda la basura publicada en este sitio?”

Y bueno; como quizás ya se habrán enterado (sobre todo si siguen a la artista Sol Rezza, con quien comparto la vida, el amor, el trabajo y a dos gatos que comen más de lo que deberían), el pasado 19 de abril el servidor en el que se alojan esta página y otras tantas de clientes y amigos sufrió un ataque de fuerza bruta acompañado con una lluvia de auto exploits, lo que resultó primero en un hack de archivos de inicio, luego un hack de root y posteriormente en la completa caída del servidor.

Cuando se intentó recuperar los sitios con los backups del servidor y con los backups propios, los auto exploits se encargaron de corromperlos, lo que obligó al servidor a hacer un reboot completo y a reinstalar el sistema operativo.

No los aburriré con los detalles técnicos (que además seguramente les tienen sin cuidado). Lo cierto es que tanto en el sitio de Sol Rezza como en mi sitio se perdieron más de 10 años de trabajo, 15 en mi caso: artículos, portfolio, personalia, imágenes, notas al margen y demás delirios a los que se les habían dedicado mucho esfuerzo y paciencia.

¿Quién hizo esto y por qué? En lo personal, me parecen preguntas ociosas; el anonimato de todos en la red y fuera de ella nos hace siempre víctimas y cómplices, y uno nunca es tan importante como para imaginarse conspiraciones. La auto-importancia es algo que siempre da asco.

En todo caso, todo conspira en contra si uno hace lo que ama, ¿no es siempre así?

Fue el azar, respondería yo si estuviera obligado a responder; pero no lo estoy.

Sol está iniciando un sitio nuevo en el que retomará su actividad artística y de investigación en torno al audio y al sonido. Pronto seguramente conocerán ese sitio y les resultará tanto o más adictivo que el anterior.

Yo estoy reiniciando mi trabajo también: retomaré las cosas que se estaban haciendo (los vlogs “Extraño” y “Ex Libris”), reconstruiré mi portfolio y continuaré publicando mis artículos y escritos como hasta ahora; quizás con una poca más de rabia, si es que eso es posible.

Se vienen cosas nuevas también, por supuesto, porque ya puesto a luchar contra el olvido hay cierta parte de uno que se alborota, que se excita ante la posibilidad de poner más cosas en el mundo que luego puedan ser borradas en un suspiro. El arte es largo y la vida breve, como nos enseñó el viejo Hipócrates.

Los artículos anteriores se irán recuperando poco a poco: lo que valga la pena recuperar, lo que se pueda recuperar, lo que aún signifique algo. Lo cierto es que ocurrirá poco a poco, sobre todo porque mirar para atrás produce tortícolis y ya estoy muy viejo para eso.

No hay moraleja en todo esto pero, necio como soy, se me ocurre una: el backup es frágil como una nube y nunca lo es todo. La seguridad es un espejismo.

Gracias, si leíste hasta aquí. Gracias, si fuiste de esos que mandaron su fuerza en lugar de mandar consejos. Gracias, si al visitar el sitio en días pasados notaste que algo que te interesaba ya no está. Ese interés tuyo es el que le da sentido a esto, y es el que hace que uno decida volver a empezar cuantas veces sea necesario.

Tanto Sol Rezza como yo estamos trabajando juntos con mucho ahínco para levantar la cabeza de todo esto; con todo el amor, el talento y la delicadeza de los que somos capaces.

Eso es lo único que siempre hemos tenido para ofrecer.

Salud y Anarquía.

Daniel Iván

Hindenburg Crash, May 6, 1937. San Diego Air & Space Museum Archives
Hindenburg Crash, May 6, 1937. San Diego Air & Space Museum Archives

3 Comentarios

  1. Ahora que tantas cosas he perdido, que me hallo en medio de tantos vacíos, se suma la pérdida de este refugio que es tu trabajo. Siempre vuelvo a él en busca de luz o de oscuridad.
    Si de algo te sirve, compa, tengo todos los radiodiablos de la segunda temporada.
    Saludos y juerza hasta VdB.
    o/

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