Hace poco encontré una aberración en Wikipedia; lo que no es de extrañarse, pero alarma. Dicha aberración no cambia nada, no afecta nada; pero a mí me ofende, por lo que nombra: Seno.

La definición de Seno en Wikipedia en Español omite uno de los significados más importantes de esa palabra –o lo omitía hasta el momento en el que escribo esto–; ya sé que puedo abrir un debate allá, pero no sé si lo que implica este debate le corresponde a todo el mundo. En todo caso esta aberración limita al seno, le quita un significado poético que me es necesario; y por eso lo defiendo. Me explico.

La palabra seno viene del sanscrito “jya-ardha” que significa, en su traducción literal, “la mitad de la cuerda” (etimología aceptada de manera universal salvo por quienes defienden la etimología griega pura: sinus que significa “pecho”, “bahía” o “doble” -en el sentido de que puede desdoblarse o hacerse dos). La mayor parte de los significados trigonométricos y anatómicos de la palabra “seno” todos los mal entendimos en los diversos estadios de la educación básica; y como todo lo que no se entiende a cabalidad, se aceptan a regañadientes. Sin embargo, cuando llega la parte en la que la palabra se refiere al pecho de las hembras mamíferas (particularmente al de las mujeres, como hembras de la especie humana que son), el significado se dispara, se hace palurdo, se desmorona. Lo que la palabra “tetas” implica para quienes la encuentran ofensiva me evade, y podríamos hasta calificarlo de ideológico; algo parecido, supongo, me ocurre a mí con la palabra “seno”, que de acuerdo con Wikipedia en español tiene uno de dos posibles significados cuando se refiere a la anatomía de las mujeres:  “la mama o pecho de una mujer”, además del más controversial “el seno materno, órgano de la gestación del aparato reproductor femenino”.

Si nos atenemos a esta “desambiguación” -que de tal no tiene mucho- la palabra en tal caso no tiene sólo la improbable cantidad de dos significantes distintos en un mismo contexto, sino tres: la mama (la teta, en realidad, ya que mama es sólo durante la lactancia), el pecho (es decir la región pectoral, que es más compleja que sólo las mamas) y el útero (que en los mejores casos queda aproximadamente de treinta a cuarenta centímetros más abajo y es otro sitio anatómico completamente diferente).

Entiendo porqué ocurre esto, y no me alargo más; recuerdo que alguna vez escribí algo sobre el lamentable camino que siempre me ha parecido el eufemismo para las ideas. Particularmente para la idea de las tetas, que tendría que ser un hito; aunque su eufemismo también lo sea (hasta recurre a plurales improbables: si “¡qué sabrosos son los senos de las mujeres!” no es la frase con más eses –literal y paronímicamente– que usted haya escuchado o leído en español, debe estar cerca*).

Pero el significado que yo defiendo es otro, tan distinto como el que más. Es anatómico sólo en lo inmediato, no en su significado profundo. Para ilustrarlo, tengo que hablar de quien me lo comunicó: Mario Delmar, quien fue mi maestro de actuación durante el primer año de la escuela; hombre de todos los encantos y con una de las bibliotecas más fascinantes que yo haya pisado en mi adolescencia. Ante el gesto equívoco de una actriz, quien al decir la frase “lo acogí en mi seno” insistía en tocarse la barriga, Delmar le aclaró que el seno no era otra cosa que “la parte media de tu pecho”. La actriz entonces, comprendiendo a medias, cambió la frase a “lo acogí en mis senos”, lo que de inmediato chocó con el carácter más bien tenso, recriminatorio y trágico de la escena. “Mira”, la increpó Delmar, “para tener dos senos necesitarías tener tres tetas, y no las veo”. Nos explicó entonces que “Seno” es el hueco que se forma entre los músculos pectorales de mujeres y hombres, ante el sencillo acto del abrazo. Ese hueco produce calor, vibración cardíaca tangible y audible, olor corporal denso. Un vínculo. La mitad de la cuerda.

No es gratuito entonces que el verbo que vinculamos metafóricamente a ese concepto sea el de acoger; o, lo que es lo mismo, generar un espacio caliente, seguro, íntimo; acogedor.

Ese significado no lo veo en el inserto de Wikipedia. Ese es el que me falta. Una muestra más de que el conocimiento colectivo no lo es todo; apenas una parte.

Yo, como sea, me acojo al seno de ese significado.

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* Se me ocurre otra, que si no la ha “escrito” Joaquín Sabina no debe faltar mucho: “En sus senos sólo el sabio se siente solo”. Me encantaría verla escrita en sánscrito.

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Por Daniel Iván.

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La discusión del seno, por Daniel Iván

La discusión del seno, por Daniel Iván

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Soy un Artista Multidisciplinario. Me apasiona lo visual, las palabras y la música. Trato de tener algo de eso cada día de mi vida.

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