Adrian se acerca a Joe vistiendo su chamarra de cuero. En este momento de la historia, las únicas personas que visten chamarras de cuero en Nueva York son los veteranos de guerra, los motoristas, algunos tipos que bailan con Adrian en el bar Anvil (un lugar de reunión gay de Manhattan) y Los Ramones.

Por cierto, pienso, los amigos de Adrian que bailan en el bar gay y que usan chamarras de cuero serán algunos años después conocidos como The Village People.

Así que las primeras palabras de Joe a Adrian son:

-¿Porqué traes chamarra de cuero? ¿Estás intentando parecerte a nosotros?- Joe es especialmente hostil con las personas a las que acaba de conocer; digamos, en esa predisposición malandrina de “no sé quién eres, pero asumo que podrías caerme mal”.

Adrian no responde pero escucha en su mente la última y no tan lejana conversación que sostuvo con Andy Warhol: “¿No te importa ser el chico guapo, verdad Adrian?”, le preguntó Andy con esa pequeña voz suya, que siempre le hacía parecer como una bailarina monstruosa a punto de romperse. “No, no me molesta”, respondió Adrian, alejándose con la mano el flequillo de los ojos. “Alguien tiene que ser el chico guapo, de otra manera no habría chicos guapos en absoluto”.

Joe baja la mano que sostiene su cerveza barata y le propone al chico -que le acaba de decir que está interesado en filmar películas y que le ha jalado el dolly a Lloyd M. Williams- que filme alguna vez un video para él y su banda, The Ramones. Adrian le asiente entusiasmado y ese puro gesto le conmueve de tal suerte que, rudo o no, Joe pasa semanas pensando en el pequeño chico gay que acaba de conocer.

Algunas semanas después -en las que Adrian no ha dejado de ir al CBGB para mirar embelezado a la banda que, hipotéticamente, va a filmar-, The Ramones reciben una notificación legal de que serán demandados por la Carbona Company (especializada en la manufactura de un mejurje para limpiar estaño) si sacan en la edición americana de su disco Leave Home la canción “Carbona Nor Glue”. Encabronadísimo, Joe pasa algunas horas pensando en un tema que pueda sustituir a la rola amenazada y descubre, antes de subir a escena en el CBGB, a Adrian, con su chamarra de cuero, su fleco y sus profundos ojos gays, mirándole con devoción desde la primera fila.

Esa noche, The Ramones escriben uno de sus mayores hits, un perfecto himno a la libertad y al libertinaje: “Sheena is a Punk Rocker”, que habla acerca de su guapísimo, gay y adolescente nuevo amigo, Adrian Salsgiver.

Un poco a manera de recompensa, ese mismo año Adrian hace de camara man en una tocada en el CBGB, filmando a The Ramones en una secuencia que sería tomada para el documental Ken Burn’s Rock-and-Roll: The History of Rock and Roll in Five Episodes.

Adrian, entonces, decide que puede aprender a mirar el futuro. Tal vez sepa que es ya de por sí parte de una historia más grande que sus ojos, su belleza o su sonrisa. Adrian es una Punk Rocker.
————————
Adrian Salsgiver sigue siendo, hoy por hoy, uno de los principales promotores del legado de The Ramones en el mundo, además de un importantísimo activista gay y un genial director de cortometrajes. Es republicano, lo cual no es de extrañarse pensando en las peculiares preferencias políticas de la mayoría de los Ramones. Es además uno de los pocos punk rockers del mundo que afirma haber hablado con Dios. De esas conversaciones salió el script de su corto Rainbow’s Child.

 

[youtube id=”dCpXzjdLf8A” width=”600″ height=”350″]
The following two tabs change content below.
Soy un Artista Multidisciplinario. Me apasiona lo visual, las palabras y la música. Trato de tener algo de eso cada día de mi vida.

Latest posts by Daniel Iván (see all)