Escritos

Escritos

Poemas | Narrativa | Narrativa Mínima | Artículos | Poemas Líricos | Recensiones | Traducciones

Todos los textos por Daniel Iván.

Con miedo se enciende el auto y la llama del progreso. Con miedo se desnudan las monjas y con miedo se pagan las cuentas; moneda corriente del mundo y de sus cosas, con miedo se compran también los monóculos, las botellas de whisky y los manuales del censor.

La idea básica era sencilla y, en todo caso, casi salida de una mente cyberpunk: la posibilidad de dotar a los objetos del mundo con un identificador que los conectara a la red de manera digital y les permitiera informar sobre su estado y circunstancia. Es decir, que les dotara de identidad.

Formas de la bruma. Somos proyecciones de lo que ocurre en la distancia insaciable de un sueño que se muere. Progresamos en vileza y nos aplaudimos el esfuerzo. Decanos de la guerra, decanos del abandono, autoridades en dejar de lado el candor intacto del sentido que está en las cosas a pesar nuestro, a pesar de los ciegos que la ignoran como ignoran a las nubes.

[Principiantes/Intermedios]
Exploramos la forma de hacer loops y repeticiones de una animación con la herramienta "Track After". Una herramienta muy práctica que nos puede ahorrar mucho tiempo de trabajo. Al final, un consejo para hacer loops "perfectos".

Teórico de la noche, aprendo las coyunturas de lo quieto y de lo abrupto, el modo fatuo de una bocanada de estupor y denuedo.

Creo de una manera ciega y poco juiciosa en algunas formas atávicas de la magia y del concilio, en algunas de las formas del tono y la vibración;

Testigo como he sido del almanaque y la pocilga, biógrafo del silencio y de las muchas encarnaciones del fulgor y

La persuasión define de una manera última, ineludible, el éxito de todo proceso de comunicación, no únicamente porque es el único resultado deseable sino porque nos define como autoridad.

En todo caso, Nietzsche apuntaba a una caracterización de todos los valores como resultado de un proceso ex profeso; es decir, hecho a medida (no olvidemos la lapidaria noción nietzscheana de que los “buenos” acuñaron el término “bueno” no como resultado de sus acciones sino como mediación para sus acciones) y para servir específicamente a los intereses de quienes los articulan.

Es un sopor, una muerte de luz.
Colapso de un puente
entre el esplendor y la ruina;
la intacta gravedad de la lluvia.

Los besos que no dimos,
algo inmóvil al fin;
el ardid de levantar los hombros
como rastros intactos de nuestro miedo.

Una sonrisa al azar, latitud
y dictado del ritmo;
una tormenta ya distante,
la apariencia de un dios inapelable en su nicho.

El pensamiento no es un río;
es un infierno
que se divierte en sugerirte
la improbable idea del paraíso.

El advenimiento del terrorismo como palabra mediadora y sostenedora de la economía de guerra (por lo menos de la de los países altamente industrializados, aunque no privativamente) deviene al mismo tiempo en un lenguaje incluyente en el peor de los sentidos: un lenguaje que busca justificar la expansión de la idea de control a todo territorio conocido y aún a los territorios incógnitos donde potencialmente se dibuje el rostro de

La idea del lenguaje como estructura adquirida (como primera imposición, si se quiere, de un mundo que a los indefensos humanos nos impone casi todo) ya ha sido enfrentada en la contemporaneidad por la idea de una propensión innata a la representación y a su articulación categórica (en el sentido aristotélico de la palabra) y organizada, particularmente por la idea de la existencia de un aparato de adquisición del lenguaje,

Establezco esta lectura como estrictamente semántica, particularmente porque la Teología de la Liberación era en ese centro, en esta sema particular, una lucha de significado y de construcción de sentido. Probablemente la religión como estructura ideológica sea una de las que más conserven, aún hoy y a pesar del descrédito facilón que las circunda, la esencia del pensamiento como constructor –arquitecto, pienso dramáticamente– de imaginarios casi estrictamente abstractos y casi

En realidad, las guerras semánticas sólo existen en la medida en la que hay una tensión entre los discursos preeminentes y aquellos individuos o colectividades que, por su propia subjetividad, se sienten fuera o afectados negativamente por ellos; de la misma forma en la que un discurso preeminente sólo lo es en la medida en la que existen individuos y colectividades que, mayoritariamente, se sienten incluidos y cómodos con ellos.

Page 1 of 44 12344344