ntic's


20
Oct 09

Código-Diablo: Agregando etiquetas “rel=” personalizadas a los enlaces en Wordpress 2.8.4

Luego de una muy infructuosa y frustrante búsqueda en todos los foros relacionados con Wordpress, XFN y otros microformatos, me fue imposible encontrar un plug-in o pieza de código para hacer esto que voy a explicar. Así que me metí al código de Wordpress 2.8.4 y encontré mi propia solución. No sé si es la mejor, pero está funcionando y la comparto por si a alguien le sirve de algo.

Desde algunas versiones anteriores de Wordpress, se incorporó la funcionalidad para agregar etiquetas XFN (etiquetas de “relación con el enlace”, uno de los microformatos más populares) cuando uno agrega un enlace al “blogroll” o cualquier categoría de enlaces propia en la interface del blog. La inclusión de una de estas “relaciones” da como resultado una etiqueta rel=”algo” en las etiquetas de enlace <a>. Esta idea es relativamente nueva y está pensada para “representar las relaciones humanas usando hiperenlaces”, según dicen sus creadores en la página oficial de la idea. No calificaré la idea en sí misma; eso le tocará a la blogósfera en general (además, la inclusión de la idea en las últimas versiones de Wordpress le está garantizando una gran difusión, casi una imposición, en el mundillo de los blogs).

Lo que es cierto es que la idea ha trascendido rápidamente el ámbito de las “relaciones humanas” -tenía que ser- y está comenzando a aplicarse para la invocación de ciertas aplicaciones Javascript basadas en Mootools o JQuery (entre otras) para la inclusión de efectos visuales del tipo “Lightbox”, “Sexy Lightbox”, entre otras; además de los usos que ya tiene para la invocación de hojas de estilo CSS, enlaces favoritos, etc.

Seguir leyendo →


8
Oct 09

1,000,000 – Palabras clave para un número cerrado

El día de hoy, 8 de octubre del 2009, a las 09:08 p.m. de la noche (hora del centro de México GMT-6), esta página web de marras alcanzó el log único 1,000,000. Esto quiere decir que un millón de direcciones IP han ingresado a nuestros detritos mentales; esto desde el año 2003, en que inició este intento de blog.

Un millón de gracias, entonces.

Cada tanto, y poco en realidad, regresamos a nuestra numeralia. Sólo cuando significa algo o cuando queremos que lo signifique. Mis tres lectores recordarán la llegada al magnificente 666,666, número por demás profundo para nosotros. Ahora lo hacemos notar porque un número tan cerrado debe significar algo, casi por omisión o por defecto.

No estoy seguro de que sea motivo de celebración; probablemente sólo lo sea en la medida en que seguimos siendo más bien una casualidad, o un error, en la vida de nuestros tres lectores. Tal vez lo sea también porque alcanzamos este número cuando recién habíamos cambiado la plataforma tecnológica del sitio. Tal vez lo sea sólo porque, luego de casi 6 años de “bloguear” (anglicismo por demás obsceno en su ortografía), uno tiende a maravillarse con cualquier número y con la intrascendencia de uno mismo en un mar de números.

Como sea, gracias a ese millón de IP’s que se abrieron camino hasta acá.

Por lo demás, sirva este número también como frugal pretexto para una más de nuestras exploraciones en torno a las palabras clave que han traído ojos a esta barbaridad (seguimos en la rutinaria predilección de lo más fino de la sociedad internauta). Cabe señalar que teníamos más de 2 años sin hacer este viaje; lo que no lo justifica, pero lo hace la mar de interesante:

1. La más popular: palabras violentas (interesante; “masturbaciones”, una constante de nuestros recuentos anteriores, bajó dramáticamente al quinto lugar -hoy vale más, evidentemente, una palabra violenta que una paja).
2. La más bizarra: cómo desvirgar a una chiquita (bizarra en el sentido español y no galo de la palabra -siempre lo aclaramos, porque vale la pena. Seguimos con la obsesión de nuestros navegantes por los actos de “desvirgar”, “desflorar” y muchos sinónimos. Para esta elección nos debatimos entre la ganadora (“cómo desvirgar a una chiquita”) y la joya “videos sobre desvirgaciones violentas”. Optamos por la otra porque una “desvirgación violenta” no se la merece nadie).
3. La menos bizarra: frases lindas (menos bizarra en el sentido galo y no español de la palabra. Se mantiene de los dos recuentos anteriores. Estoy comenzando a sentir la tentación de escribir frases lindas, para no defraudar a tanta alma extraviada que al llegar acá, seguramente, sufre una desilusión mayúscula).
4. La que más nos llena de orgullo: poemas para enamorar adolescentes (no puedo negarlo: me llenó de placer mirar la palabra “blues”; casi de ternura. Decidí no ponerla porque “poemas para enamorar adolescentes” me recordó irremediablemente el poema de José Emilio Pacheco “Contra los recitales”: Hacer que mis palabras sean tu voz/por un instante al menos. Si hay alguien seduciendo adolescentes con algo de aquí, eso sí que vale 6 años de blogueo).

Y bueno; básicamente eso. En esta ocasión no ponemos los postings más visitados porque no queremos prejuiciar a nadie.

Vale y… ¿no hay en la misma naturaleza de la palabra “desvirgar” un germen de violencia?


29
Sep 09

Versión 8.0

Lista la versión 8.0 de este blog de marras. Luego de 6 años de sostenernos con la plataforma Blogger, decidimos cambiarnos al 100% a software libre bajo plataforma Wordpress, auto hospedado. El diseño es de quien ya saben, basado en una maja plantilla de WPShoppe, a la que se le cambió las distribuciones de pantalla, las fuentes y sus tamaños, la gráfica y la paleta básica de colores, entre otras cosas.

Asimismo, cambió la arquitectura de información. Estoy trabajando para traducir, en la medida de lo posible, el sistema de etiquetas de Blogger al sistema de categorías de WP. Cualquier sugerencia será bienvenida, porque esta parte está siendo especialmente difícil luego de 6 años de publicaciones y una retahíla de hilos temáticos. ¿Cómo puede uno acumular tal cantidad de vilezas? Buena pregunta; diría Allen Ginsberg: “¿Cómo podré ahora dejar mi cuerpo”.

Seguir leyendo →


27
Sep 09

Cambios

En las próximas horas, DanielIván.Com estará fuera de línea, ya que estamos cambiando la plataforma tecnológica. Estos cambios tendrán lugar durante la noche del domingo 27 de Septiembre y la mañana del lunes 28.

Gracias por su paciencia, queridos tres lectores.


16
Ago 08

Dos malas noticias

A propósito de escuchar, he escuchado a las personas que estaban muy indignadas porque tenía más de dos meses que no publicaba nada en este mamotreto. Más allá de lo poco creíble que me resulta que a alguien le guste lo que hago, digo, pienso y omito, les agradezco el tiempo que se toman para decirme que escriba. Resulta que uno no puede simplemente sentarse a escribir porque sí. Resulta también que, por regla general, uno escribe desde la necesidad propia, no desde la ajena.

Como sea, queridos tres lectores, les tengo una mala noticia: primero, que pueden mirar algo de lo que hago cuando no escribo (que es igual de intrascendente que cuando escribo), mirando las fotitos que hemos seleccionado el diablo y yo para ustedes.

Segundo: La siguiente semana (es decir, la que empieza mañana domingo) es la semana de estreno de la temporada 3 del Radio-Diablo. Tengan miedo; tengan mucho miedo.

Merci.

(Abajo hay una nueva publicación, por si no la ven)…


28
Jun 08

Pedro, la huella y la memoria

Es interesante, cuando no extraño y desconcertante, la forma en la que la mente trabaja cuando se trata de reencuentros, aunque sean furtivos. Me acostumbro muy fácilmente a la indiferencia, dicho sea de paso; a mi propia indiferencia, al vacío que llena de manera violenta la ocupación, la chamba, la responsabilidad, el compromiso político, las prerrogativas de la vida adulta, como dijera Sylvia Plath. ¿De dónde viene toda esa mierda? ¿Qué nos define como adultos, o como niños, o como protagonistas de nuestra propia historia? Me imagino que nunca lo que no hacemos, siempre lo que hacemos desde el estómago, desde lo que somos, desde lo que creemos ser. Somos definidos por nuestros actos viscerales.

Como sea, hace unos días me llegó el correo de un tal Pedro. Resulta que este Pedro no es cualquier Pedro, no es el de Pedro y el lobo, mucho menos el Pedro apostólico, sino Pedro Romero, entusiasta de uno de los fanzines que solíamos publicar hace algunos, muchos, años: el Yet Len Niis. Amigo entrañable, además, de Los Prostitutas, la peor banda de rock del mundo (por lo menos de aquellos lejanos años noventa del siglo pasado). Me resultó curioso lo lejano que hoy me siento de todo aquello -no, no deprimente ni desconcertante, sólo curioso-, lo desprovisto de significado que es todo y, al mismo tiempo, lo interesante que resulta mirarlo desde la distancia. Pienso en la deontología de lo placentero, si la hay: no puede ser placentero mirar hacia atrás, sino curioso. Uno mira las fotografías de su infancia con ese desapego que da el saber que eso que miramos (el niño flaco, el peinado ridículo, la ropa ochentosa) no somos nosotros, sino algún otro que vino a representarnos lo que fuimos. No puede ser placentero, decía, el conocimiento de uno mismo desde un tiempo que hoy nos define, que nos confronta con todos los otros tiempos, momentos, que nos han definido. Lo placentero, si hay algo que merezca esa definición, es hacer las cosas. Hacerlas hoy. Redefinirlas para nosotros en lo poco de hoy que nos queda. Hoy es una noción que se muere a cada instante.

También fue siniestro. Pedro me preguntó por alguien que ya está muerto. Uno se imagina que las noticias de muerte (en este caso la de Johnny Mho, el bajista de Los Prostitutas) corren rápido y trascienden, inevitables, el velo del tiempo. No es así. Nuestra muerte se pierde de todas las maneras posibles y el mundo, como anticipara Nietzsche, planea indiferente hacia su propia muerte. Nuestra muerte no significa nada para nadie, apenas un obituario y un par de lágrimas en familia. La pregunta de Pedro me hizo pensar en R.D. Laing; esa idea que vuelve contínuamente a mi cabeza y que reza que si bien “el mundo” va a seguir después de nuestra muerte, podemos afirmar que “nuestro mundo” morirá con nosotros. Nuestro Mundo es un concepto nebuloso: la propia afirmación a través de lo que supimos construir, dejar, anticipar sobre nosotros. Qué cagada.

Prefiero morir sin mundo, silencioso.

Bien, la cosa es que Pedro me hizo recordar un par de omisiones (ominosas, huelga decirlo), un par de huecos virtuales que hace mucho que están, pero ya no.

Así pues, se ha repuesto esta parte de la memoria:

La página web del Yet Len Niis.
La página web de Los Prostitutas.
La página web LunaCalavera.

Sales. No dejemos huella. Dylan Thomas estaba equivocado: hay que hundirse suavemente en la gran noche.


5
May 08

¿Quieres un disco gratis? ¿Uno bueno?

No, no es suficiente ser uno de los músicos más inteligentes y vanguardistas de la actualidad. Para Trent Reznor, sin que esto que escribo sea un intento de elogio total ni aspire a las delicias de la exageración, parece no haber un parámetro de suficiencia o un límite en la generación de expectativas para su arte. El arte de una de las pocas bandas “raritas” de la escena alternativa de los 90 que sigue vigente y coherente, casi a nivel de legenda viviente, en las postrimerías de esta primera década de los años 2000: Nine Inch Nails.

Reznor, corazón y cerebro de esta banda (lo que ha llevado a pensar a muchos que NIN es una banda unipersonal, que no lo es, aunque sí sea el feudo exclusivo del maestro), decidió en lo últimos 2 años reinvidicar lo que de vanguardia hubo siempre en su banda y no únicamente desacralizar su propio arte (lo que logró con elocuencia en Ghosts I-IV, con hiper abstractos sonidos que se acercan mucho más al arte sonoro que a la música) sino que ahora se decide a desacralizar el sancta-sanctorum de la industria y lanza un disco cuyo precio es igual a $0. Sí, eso es un cero. Es decir, un disco gratis cuya gratuidad emana directamente del artista que lo produce.

Llendo mucho más allá, casi ignorando, los debates en torno a la piratería, las licencias Creative Commons vs el Copyright, la accesibilidad de la información en la era de las nuevas tecnologías y toda la otra larga lista de cháchara que los adeptos a internet y los estudiantes de comunicación tienen que fumarse, NIN lanza “The Slip“, álbum que Reznor presenta con la sencilla idea: “Les agradezco mucho su continuo apoyo durante todos estos años. Así que éste corre por mi cuenta“.

Y habla en serio. El discacho está ya disponible para su descarga vía internet, en formatos MP3, Flac, M4A e incluso WAV (formato con calidad mayor a la del CD). El cd “físico” no estará disponible sino hasta julio de este año.

En una decisión que reta todos los convencionalismos de la industria, NIN no sólo incluye las portadas (en el PDF incluído con la descarga) sino que ha publicado cada pieza del disco, y el disco completo como obra, bajo una licencia Creative Commons del tipo “Atribución – No Comercial – Compartir igual”. ¿Qué significa esto? La banda se toma la molestia de aclararlo en la página de descarga: “Te recomendamos que lo remezcles, que lo compartas con tus amigos, lo publiques en tu blog, lo toques en tu podcast, se lo des a personas que no conozcas, etc.” Es decir, se puede hacer con él casi cualquier cosa, salvo venderlo o utilizarlo con fines comerciales.

No es la primera vez que Reznor se caga, literalmente, en la industria. Desde la creación de su disquera independiente Nothing Records, hasta los convenios y colaboraciones con sitios tan perseguidos por la industria como YouTube, su idea del futuro de la música ha rayado en lo visionario. Recordemos que el año pasado, Reznor consiguió que miles de personas se pusieran a trabajar en la realización de “ideas visuales” para las canciones de Ghosts. Hasta hoy, había 1030 videos propuestos por personas que van desde lo amateur hasta lo increíblemente profesional. La respuesta a esta iniciativa no es casual: el involucramiento de las personas ha demostrado, en el caso de NIN (y asumo que en el futuro, cuando muchos lo comiencen a imitar, en el caso de toda la industria) no sólo ser una extraordinaria forma de ganar entusiasmo y lealtades, sino una forma la mar de inteligente y creativa por ganar en ventas de discos.

De estas iniciativas a la pobreza mental de Metallica demandando a Napster (hecho que no sólo demostró su patetismo, sino que puso a la banda en uno de los olvidos más infaustos) hay un mar de diferencia. Si bien no podemos asumir que en el futuro las compañías del mainstream musical vayan a adoptar esta clase de propuestas y recursos (y para la mierda que producen, más valdría que no lo hagan nunca), sí podemos imaginar que esto podría implicar nuevas y más efectivas formas de distribución, penetración y promoción para las bandas y artistas independientes. Y esto implica, para los que gustamos de la música (conste que dije música), una inmejorable oportunidad para ponernos tres pasos más allá de la mierda.

¿Interesante? Bueno pues, entonces deja de leer estupideces y bájate ya The Slip, de Nine Inch Nails. Sólo necesitas una dirección de correo válida.

Listo. De nada.


6
Mar 08

Hackeados otra puta vez

Well, fuck you, root!

Lo peor es que estos idiotas se creen inteligentes. Resulta muy curioso que todos los sitios relacionados con La Voladora Radio están siendo hackeados masivamente. Resulta igual curioso que esto pasa de una manera focalizada y sumamente agresiva.

Y lo hace más jodido la cantidad de trabajo que significa tener que recuperar todo de nueva cuenta, subir lo que ya se había subido, recuperar lo perdido.

Pero seguimos. Si estos hackers le hacen el juego al estado, nosotros se lo hacemos a la resistencia.


27
Feb 08

666666 und Melancholie

Hoy a las 6:36 de la tarde alcanzamos las 666666 visitas.

Es, sin duda, cosa del Diablo.

Notablemente rebasa el medio millón de visitas desde hace mucho. Pero, ¿qué es un “número de visitas” frente a la equilibrada belleza de un número como el seiscientos sesenta y seis mil seiscientos sesenta y seis?


La Melancolía I*, de Alberto Durero, es probablemente uno de los grabados más llenos de símbolos de la obra del pintor renacentista y uno de los más analizados: existen interpretaciones psicológicas, filosóficas, alquímicas, astronómicas (por las marcadas referencias agrippianas) y hasta esotéricas (por su inclusión del “cuadrado mágico” como uno de los elementos centrales de la gráfica: la llamada “mesa de Júpiter”, colocada justo encima de la cabeza del ángel principal; una tablita basada en el número 4, cuyas cifras, sin importar el sentido en el que se lean, siempre suman 34 -la constante mágica- y que en el centro lleva la cifra 1514, año de la ejecución de la obra y año de la muerte de la madre de Durero).

Vale la pena recordar que la melancolía era uno de los cuatro humores del cuerpo humano reconocidos desde la antigüedad y aún durante el renacimiento: humor melancólico, humor flemático, humor colérico y humor sanguíneo (¡ah!, y yo que sólo conocía el buen humor y el mal humor). Claro está, cada humor estaba relacionado con los cuatro elementos, las cuatro estaciones, las cuatro edades del hombre, los cuatro vientos, los cuatro puntos cardinales y las cuatro faces del mundo -los cuatro fantásticos aún no eran conocidos, dicho sea de paso-. En su aparatosa simplicidad (que no simpleza), esta fenomenología servía como base para casi toda ciencia médica y para los albores de las disciplinas (por no llamarlas pseudo-ciencias) que pretenden explicar la razón y el comportamiento de los seres humanos: la psicología, la psiquiatría y el baile de salón.

Para la melancolía, considerado el peor de los cuatro humores, se recomendaban curas tan disímiles como la música (nada mal), los azotes (con razón a cristo le fue como le fue), cierto tipo de algas marinas (naturistas ha habido siempre, ni modo) e inmersiones en agua congelada (joder). Se consideraba que las personas melancólicas eran especialmente vulnerables a las enfermedades mentales e incluso de otra índole, así como propensos a desarrollar peculiares preceptos morales y caminos intelectuales. En su fragilidad, estas personas estaban condenadas a la locura casi ante cualquier alteración de su humor. Y si no se volvían locas, de todas formas se les consideraba gente desdichada, jodida, amargada, descontenta, sombría, malhumorada, malvada, apática, olvidadiza, mentirosa y, bueno, con cierta tendencia a la soledad y al estudio unipersonal. Con excepción de lo descontento, lo solitario, lo estudioso y lo sombrío, yo tuve varias tías que entrarían perfectamente en esta definición.

Sin embargo, lo que más resalta de la Melancolía I de Durero es que ayudó a generar uno de los clichés más socorridos de la historia del arte, y que aún funciona hasta nuestros días: la idea del artista huraño, adusto, solitario y atormentado por la creatividad. Muchos artistas del renacimiento ayudaron a cultivar esta idea; sin embargo, pocos se acercaron a la trascendencia del referente creado en este magnífico grabado de Durero.

Aún hoy, muchos imbéciles (ojo: la imbecilidad no es un humor; es un estado de la materia -si usted hierve a un imbécil, evapora-) se sienten identificados con este cliché, aunque su arte no valga su peso en talento y mucho menos en oficio o disciplina.

Cabe señalar que hoy los humores, y sobre todo la melancolía, no deben ser considerados “formas de ser” o “rasgos de personalidad”, sino más bien oficios: que como dijera Sylvia Plath, si usted no lloró, meditó y se autoflageló hoy, entonces hoy no fue melancólico.

* Estimado Lector: no malgaste su tiempo buscando Melancolía II o Melancolía III o así; no los va a encontrar. Durero logró un enigma muy efectivo al incluir ese número en el título de su grabado.


7
Feb 08

Almost Blue y eureka, eureka.

Listo. Todo el sitio es nuevamente funcional, incluyendo las descargas. Funciona. Funkciona.

Nota: entiendo perfectamente que a ustedes, mis queridos tres lectores, les importa un rábano si las bases de datos y el servidor donde funciona este sitio ofensivo están trabajando o no. En realidad, posteamos esta información para aburrirlos, ofenderlos y hartarlos; amén de que, en caso de que hagan click en algo y no funcione, no tendrán insomnio o estrés post-traumático pensando qué rayos pudo salir mal.

Para que no les importe tanto un carajo, de regalo una versión en vivo de “Almost Blue” de Elvis Costello, que nos recuerda uno de los mejores “Siempre la misma canción” que hubo en la temporada pasada del Radio-Diablo.

Salud.



En Vivo, 18 de junio 2005 en el Teatro Romano de Verona