activismo


14
Oct 09

Interpelación a cierta carga de pesimismo

Para La Maga, la dama, Vero y otras como ellas; en su arte inacabado de hacer la mejor y la peor de las políticas.

La calle nunca se pierde. La calle la llevamos con nosotros; no es nuestra: somos nosotros, inicia en nuestros pies y se prolonga en otros tan confusos. La calle no es territorio que se pueda perder: es una extensión de otros que caminan. La política no se pierde; la política se nos escurre de la comisura de los labios, es imposible NO hacer política: hacen política los que se enojan con el árbitro en un partido de fútbol, los que barren las banquetas, los que arreglan las chapas de las puertas, los que jalan un carrito de basura, los que pulen el auto a falta de horizontes más inesperados; tanta o más que los que aparentan ideologías, discursos o anarquismos para no hacer nada o para sólo hacerlo a gritos, a golpes de panfleto, a trazo de discurso, a fuerza de convencimiento abstracto. Para hacerlo sin hacer. Hacer de payaso es hacer política; dar masajes es tener ideología. Tanta o más que los que reducen el futuro a liderazgos, como si dependiera de hombres el futuro. Tanta o más que la que hacen los que le ponen apellido a los sueños. El insomnio también es política; tomar tranquilizantes es tomar partido. Hacen política la feminista y la que le calienta la comida al policía; tanta como la mujer que se masturba o la que se entristece por sistema. Hacer pan es hacer política; andar en bicicleta es hacer política. Tanta o más que la que hacen los magistrados, los secretarios de estado, los militantes de partidos que abanderan despojos, los diputados de levita, los burócratas tristes, las secretarias que luego de parir dictámenes no saben qué hacer de cenar cuando pasan por el oxo. Pasear al perro es hacer política, tanta como ir a votar y luego sentarse a esperar que llueva en consecuencia. Blandir la espada es hacer política, vibrar como el suelo inmóvil es hacerla; hacen política el cartero extraviado, la estudiante sin mancha de la universidad privada y el senador moribundo de hastío. Hacen politica las radios, los hornos, las filigranas y los puestos de periódicos. La indiferencia es política y el orgasmo es tan determinante como un micrófono, un templete y una masa informe levantando el puño. Es política un verso desgarrado, una canción popular o un verso de poeta latinoamericanista. Es tan político el que sabe como el que ignora, el que denuncia como el que justifica, el que apaga fuegos como el incendiario. Salir a perderse de borracho es hacer la revolución; cantar la internacional es igual que meterte a un bar de karaoke: en ambas la palabra es una pregunta, un mar de posibilidades, una tormenta de hombres y mujeres.

La alquimia está en preguntarse qué política se quiere hacer. O no preguntárselo en absoluto.


1
Oct 09

¡Libertad a Agustina Flores!

Agustina Flores López, presa política del gobierno de facto hondureño.

¡Exigimos la inmediata liberación de Agustina Flores, periodista comunitaria detenida injustamente por el gobierno de facto de Honduras!

Vía LaVoladora.Net.


2
Jul 09

Tierra y Libertad: la represión como realidad y como hipérbole

A pesar de que este ínfimo blog no suele ser pasarela de mis causas (mis pobres causas que de perdidas no sólo tienen el diagnóstico, sino la vocación), en esta ocasión no puedo evitar que la indignación, el sinsabor pues, me lleve a publicar lo siguiente:

El 6 de junio del 2008, 150 efectivos de la paramilitar Policía Federal Preventiva (PFP) de México cerraron en un grandilocuente operativo una pequeña radio comunitaria de un watt de potencia en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, México. Esa pequeña radio comunitaria, llamada “Tierra y Libertad” le servía a las colonias organizadas en la asociación civil del mismo nombre para difundir la información propia de la comunidad; estas colonias tienen una historia particular de lucha por el derecho a la vivienda, principal causa que ha congregado a las familias que las habitan desde la década de los 70.

Las personas que administraban la radio hicieron una solicitud de permiso durante el año 2002; huelga decir que hasta el momento del operativo nunca obtuvieron respuesta alguna de las autoridades. Y la “respuesta”, como cabía esperar, llegó seis años después y fue de una brutalidad apabullante: a pesar de la resistencia pacífica de los miembros de la comunidad, los efectivos de la PFP incautaron los equipos de transmisión y amedrentaron a los miembros de la radio y de la comunidad.

Seguir leyendo →


16
Ago 08

Escuchar y el deber ser de “escuchar”

Tiendo a pensar que, en lo general, es una mala idea escuchar a las demás personas. Supongo que en todos los años que llevo como blogero nunca he dicho nada tan políticamente incorrecto y supongo también que por lo menos uno de mis tres lectores dejarán de leerme, visitarme y/o escribirme después de esta afirmación. Lo sostengo. Es una mala idea escuchar a los demás. En un mundo que hizo suyas una serie interminable de ideas falaces acerca de lo que significa, por ejemplo, la tolerancia, resulta casi infame decirle a alguien “no”: No quiero, no me gusta, vete al carajo con tu idea, me importa un carajo lo que digas. A veces te acusarán de individualista, los menos avispados, y de traidor a la revolución los más imbéciles (es decir, los que además de ser poco avispados se creen inteligentes, comprometidos, etc.). No quiero significar que escuchar, como acto cuya deontología (subrayo: deontología, no significado) apunte a “poner atención a lo que otros dicen”, haya dejado de ser siempre vital, siempre retador, siempre excitante para cualquiera que tenga más de dos dedos de frente.

Pero a últimas fechas (o no, perdón; en realidad, desde hace mucho tiempo, pero con un revival muy intenso a últimas fechas) he escuchado a más de una persona “de izquierda” decirle a otros “no sabes escuchar“. Lo que significa, palabras más, palabras menos: “no haces lo que te digo”, “te aburres cuando hablo”, “¿por qué no me aplaudes?” o “¿cómo es posible que no te entusiasme la tan brillante idea que te acabo de zorrajar?”. En tan vibrante estupidez (cuando la estupidez se indigna, es fluorescente), puede uno detectar el gérmen de la más eversiva de las intolerancias, de la más incoherente de las luchas; el germen de la imposición. Es curioso que el axioma de la “escucha” como virtud de izquierdas resurgiera -al menos en México, y hasta donde alcanzo a ver- a partir del meticuloso y vibrante esfuerzo de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y la consecuente Otra Campaña de los Zapatistas, que bajo la idea del “caminar preguntando” supuso una disciplina férrea por parte del zapatismo para NO tomar la palabra, para permitir que las palabras (y en consecuencia, las ideas) se encontraran en donde nadie podía preveer encuentros.

Sin embargo, lo que hoy impera en ciertas esferas de lucha social -incluso en varias de abajo y a la izquierda- es precisamente lo contrario. En el escenario de la izquierda mexicana, es casi retro pensar en no imponer. Me causa curiosidad -sí, una de esas curiosidades enfermas- ver cuál podría ser el destino final de todos esos baluartes de la “democracia” (es decir, luchadores sociales, líderes) que, empecinados en que su visión del mundo y las formas son tan, tan, pero tan universales que NO pueden constituir imposición alguna, se avocan últimamente a la imposición de sus banderas, liderazgos y modos.

Si hacemos caso al imperativo categórico del viejo y animoso Kant, y asumimos que el deber ser (es decir, la deontología como ciencia de la ética -no como erróneamente la concebía Jeremy Bentham, es decir, como la ciencia de la moral, ya que la subjetividad no puede tener su propia ciencia), asumimos, entonces, que el deber ser de la escucha es más una guía hacia la comprensión de nosotros mismos en lo que conocemos de los otros y un camino para descifrar el comportamiento ético como un razonamiento sine qua non de la condición humana (la de las formas de vida humana más o menos inteligentes, se entiende). Es decir, bajo la lupa kantiana, que si quieres que tu conducta pueda convertirse en norma general, debes preguntarte qué pasaría si todos comenzáramos a actuar igual. Dicho de otro modo, no creas que tu conducta es conveniente para todos sólo porque te conviene a ti. No seas imbécil, pues.

La razón hoy, en muchas izquierdas, es trístemente imbécil. Escuchar la razón se ha vuelto triste. Escuchar comienza a ser una flor que se marchita en el acto mismo de escuchar pero, más todavía, en el acto de que te escuchen.


18
Mar 08

¿Qué EMOS hecho?

¿Guerra? ¿Quién grita guerra? ¿El que sabe más, el más auténtico, el que llegó primero, el que envejece estúpidamente en su identidad, el que imposta la voz o la actitud o el peinado, o el que por derecho de antigüedad reclama la modita como suya?

La reciente, vergonzante guerra entre Emos y Punks en México, que para poca fortuna de la inteligencia ha llegado con bombo y platillo a los medios de comunicación (y cómo no, si en pocas horas se trasladó de Querétaro a la Glorieta de los Insurgentes, en Ciudad de México, e involucra ya, como peste que se esparce a la velocidad de la idiotez, a los darkis, los metaleros y otros) demuestra tantas cosas y tan tristes que es inevitable confrontarla, lamentarla, mirarla sin soslayo posible. Lo que dice de los jóvenes y no tan jóvenes en este país es no sólo triste sino que se traslada a los terrenos de lo patético. Lo que dice de la atención que los medios le prestan a las tribus urbanas (o suburbanas o barriales o lo que sean), que sólo son visibles cuando se matan entre ellas y que por lo demás sólo sirven para hacer de ellas escarnio y ridículo, es simplemente apabullante. Y lo que dice de la descomposición del tejido social, de la frustración y de la violencia, todas articuladas desde el estado mexicano, es simplemente alarmante.

La estupidez se impone, sin duda, cuando todo alrededor es sinsentido, dejadez, mierda en su más puro estado, como a últimas fechas nos ocurre en México. ¡Cuánta carga inútil, cuánto desencanto! No me extraña que personas a las que yo considero (o consideraba, más bien) inteligentes se expresen de manera tan vehemente y vulgarmente intolerante contra cualesquiera tribu urbana que no comulgue con la suya o que le parezca usurpadora, farsante, prescindible. Como si no hubiera nada más en qué pensar, se declaran pública y fehacientemente anti-emo, anti-reggeatón, anti-electrónico, anti-superficial, anti-punk, anti-darki o anti-materia. Y no cabe duda de que en este vacío se cumple a la perfección la premisa Kunderiana (de Milán Kundera, pues, en La Inmortalidad) de que para la insípida afirmación de nuestras identidades sólo contamos con dos salidas: o sumamos y nos disolvemos en una marea de “cosas que soy”, o restamos y nos encontramos con la realidad de nuestro propio cero absoluto. Como quiera que sea, en esta estúpida, ignorante, fascista afirmación de nuestra individualidad, que lleva a un grupo de “punks” -que no es posible que lo sean, lo juro- a moler a palos a un Emo en Querétaro y que lleva a un grupo de Emos a moler a palos a unos punks en Ciudad de México, no puede verse sino la afirmación del vacío terrible en el que el estado quiere convertirnos. Y el redituable circo que esto conlleva en las pantallas de televisión (¿alguien alguna vez vio un Emo antes en la televisión mexicana? ¿Y a un punk?).

Afirmar a gritos el propio Yo: atrás quedaron los largos debates acerca de la otredad, iniciados por un poeta (Rimbaud) y continuados por los humanistas posmo y el ejército de los políticamente correctos. Atrás quedó la diversidad como experiencia humana enriquecedora, atrás los “getogethers”, atrás los espacios comunes que los jóvenes de casi cada época hemos tenido que construir a pesar de casi todo. E irremediablemente lejos quedaron los días en los que nos quedaba claro a hippies, punks, emos, darkis, eskatos, esquizofrénicos (yo pertenezco a esa tribu) y demás que el enemigo estaba en otra parte, claramente delimitado por su odio hacia nosotros.

Sí; eso quedó atrás. ¿Por qué no se nos había ocurrido antes odiarnos entre nosotros, carajo, si eso era precisamente lo que hacía falta?

Retomo este texto que llegó hoy a mi correo, enviado por Dante Salomo, tatuador y principal artífice de las acciones contra la discriminación de las personas tatuadas, perforadas y con modificaciones corporales:

Últimamente se ha dado una ola de intolerancia entre jóvenes. Por un lado se mandan correos electrónicos contra la gente que escucha la música de reggetón. Por otro lado se han dado un par de linchamientos masivos contra jóvenes que se denominan Emos.Es un absurdo que años atrás los jóvenes se unieran para luchar contra la represión de los gobiernos, de la policía y de los adultos por no respetar las diferentes formas de vestir, peinar, hablar, reunirse, pensar, etc. y que ahora una vez que se han ganado algunos espacios para la diversidad de pensamientos, música, gustos, preferencias, etc los jóvenes en lugar de seguir juntos contra otras formas de represión, por mas espacios en radio, por mas fondos de apoyo a eventos culturales etc, ahora se dividen y se convierten en intolerantes ante otras formas diversas de ser joven, de pensar, vestir, escuchar música, reunirse etc.

Solo al sistema le interesa dividirnos y meternos una sola forma de pensar.

El chopo es un excelente ejemplo de lo que es el respeto a la otredad. Los jóvenes de diferentes grupos de identidad (punk, rock, ska, hip-hop, emos, cholos, darks, hippis, pandros, de la diversidad sexual, etc) le ganaron un espacio a la ciudad, al gobierno donde se hacen conciertos gratuitos, se venden cosas alternativas, se desarrolla el trueque como otra forma de intercambio donde no solo existe el dinero, donde las decisiones se toman entre los mismos jóvenes.

La división, la intolerancia, la xenofobia, la violencia entre nosotros, nos perjudica a nosotros en primer lugar.

No a la intolerancia.

Respeto a la diversidad.

Mejor dicho no podía estar. Pero yo tengo este vicio de intentar mirar la estupidez en el ojo ajeno para no tener que ver la mía, que muy vista la tengo. Y me causa un grave desasosiego comprobar lo desgastado, lo increíblemente desgastado y postergado que está el discurso y peor, la acción, en pos de la diversidad. Y, como corolario de cualquier posibilidad de inteligencia, lo inveterada que aún se encuentra la idea de la autenticidad: el punk viejo que dice que los punks de hoy no lo son; el rocker que dice que el metal no es música; el imbécil que sólo ve inteligencia en la muerte de la inteligencia. Y esto es particularmente absurdo en las tribus urbanas que, al final, somos sin duda una de las últimas reservas de diversidad en un mundo que se sigue negando obstinadamente esa oportunidad.

Así que tengo que decirlo: odia, odia todo lo que quieras, intensa y definitivamente, si quieres quedar como un estúpido en la historia del mundo.

Post-scriptum: Observaba que hace un par de entradas hablaba sobre mi disgusto por el rock que considero malo. Lo sostengo. La opinión sigue siendo un derecho y tiende (aunque no siempre) a denotar cierto nivel de inteligencia (y no lo digo por mí, joder, sino en general). Lo que convierte la inteligencia en estupidez (como lo escribía arriba) es la afirmación de la propia individualidad en la negación de otro. Lo estúpido es que nuestros gustos musicales, nuestra moda y nuestro modo, sean la expresión de una individualidad tan pobre que hasta nos den motivos para luchar a muerte por ello.

¿Quieres madrear a alguien? Escoge a un político (la mejor manera de madrearlos es hablarles con argumentos e inteligencia, dos artilugios de los que ellos siempre carecen).


31
Oct 06

Ulises y el estridente canto de las sirenas

¿Cuándo te largas, Ulises?


El canto de las sirenas es fuerte como el de una flatulencia (las princesas, como Ulises Ruiz, piensan que es más digno vociferar con el culo que, digamos, aplaudir con las manos o sonreír con la boca). Ulises naufraga en un barco herido de muerte y su Ítaca es tan lejana, una isla desierta llamada “soberbia”. Ulises no puede enfrentar a su cíclope: su ansia asesina, su afán de muertos.

Ulises dejó atrás, muy atrás, la gracia homérica.


15
Oct 06

Solidaridad con Ba-K

Cow Tipping por Blue Moos

Cow Tipping por Blue Moos

¿Es ilegal linkear a un archivo que podría ser útil para alguien, que podría servirle a personas que, de otra manera, no tendrían acceso a información y tecnología, particularmente por razones económicas?

Si bien el debate en torno al copyright, los derechos de autor, la piratería cibernética y otros han tenido y siguen teniendo un lugar preponderante cuando se habla de las nuevas tecnologías ligadas a internet (en espacios que van de los CML’s (1) —por lo menos en los mexicanos es todo un tema— hasta las reuniones de la OMC), lo que es cierto es que hay en el fondo de esa discusión un par de temas mucho más importantes y de contenido profundamente ligado a los derechos humanos: el derecho a la información y la reducción de la brecha digital.

Hace un par de semanas, tal vez uno de los personajes más importantes del movimiento warez (2) en México fue arrestado, por motivos nebulosos. El personaje se identifica como Ba-K y es el responsable de uno de los sitios de warez más importantes del país.

En este momento, más allá de si estoy o no de acuerdo con la filosofía cracker o con el movimiento warez, me solidarizo con Ba-K, con su novia y su bebé en camino, y pido a la banda que, si puede, apoye para poder sacar a este maestro de la cárcel. No es el primer ataque que recibe Ba-K; el sitio de hecho ya no existía desde hace bastante tiempo, particularmente porque la página había sufrido una surrealista persecución por varios servidores del mundo.

Reproduzco aquí un fragmento del comunicado que ha estado circulando en la web, y particularmente en el sitio de Ba-K, acerca del arresto de este maestro en Guadalajara, Jalisco.

… necesitamos su ayuda, antes que otra cosa dejen que nos presentemos, soy Infected-FX un amigo desde hace tiempo de ba-k y estoy con Mary Duran la novia de Ba-k con quien actualmente vivía, un usuario de la comunidad que tal vez muchos puedan ubicar.

La razón por la que montamos ba-k es para hacerles un comunicado, por desgracia ba-k fué arrestado hace un par de semanas en la ciudad de Guadalajara, su detención fué totalmente ilegal. De hecho hasta se estuvo corriendo la noticia por internet.

Sin embargo eso no nos ayudó en mucho, ya que en estos momentos ba-k ya está tras las rejas, es algo que me parece injusto ya que es una persona que sobre todo ayuda a las personas, el problema aquí es que para poderlo sacar piden una fianza, ya saben que en MX todo se maneja por medio de dinero y con toda la pena del mundo nos atrevemos a pedirle a la comunidad de ba-k, a todo el corral que algún día estuvo dispuesto a ayudar, que lo hagan en este momento, por favor! es cuando ba-k más los necesita, por nuestra parte hemos vendido y hecho mucho, pero aún así no nos alcanza totalmente.

Si gustan checar las DNS de ba-k.com y de infectedfx.net se darán cuenta que están en el mismo sitio, ya que ahora mientras ba-k regresa la monté en el server donde estoy hosteado para que tengan en cuenta que esto no es ninguna broma, ni buscar nada que no sea por el bien de Ba-k.

Así es que a todo el que guste ayudarnos, les dejamos los datos con los que podrán echarnos la mano más de lo que se imaginan. Y claro!! en cuanto esté ba-k libre tendremos de vuelta toda la comunidad como se debe y aún mejor!

Por supuesto, haría falta no solamente dar dinero o difusión a esta circunstancia, sino abrir en serio y de manera profunda el debate en torno a la accesibilidad de la información, a la exclusión digital (ya se que se habla de inclusión digital pero en países como México, sin políticas públicas y sin interés por generarlas, sólo se puede hablar de exclusión) y al derecho general a informar.

Repito mi pregunta inicial. Si no es comprobable que Ba-K subía los archivos “ilegales”, ¿le convierte en un criminal poner una liga en un sitio web a esos archivos? Y aunque fuera comprobable: ¿no es ciertamente digno de tomarse en cuenta en la tipificación del “delito”, el hecho de que Ba-K NO recibía un centavo por dar el servicio que prestaba?

1. CML: Centro de Medios Libres.
2. Movimiento Warez: uno de los aportes más cuestionables del activismo mediático en la internet; personas que construyen sitios de internet con el fin de proporcionar ligas a distintos servidores en la red en donde pueden descargarse programas, discos, películas, videos, etc., sin pagar nada. La mayor parte de los recursos que ofrecen los sitios warez tienen copyright, desafortunadamente, y esto ha generado virulentas respuestas a este movimiento por parte de las grandes compañías del ramo.


14
Oct 06

Diseños para la subversión

Como continúo en la textura del diseño como herramienta de subversión, y partiendo particularmente de la premisa de que el diseño es parte del mensaje (no un instrumento ornamental del que puede precindirse por cualquier razón —presupuesto, falta de ganas, etc.), les presento tres piezas que para mí resumen esta idea:


En la industria del rock, una de las posturas que más pueden producir efecto es la confrontación con aquello que se considera más sagrado, con lo intocable. En ese sentido, la figura de Cristo ha sido siempre sumamente tentadora y recurrida por los diseñadores de carteles promocionales. Para mí éste, diseñado por el estudio Wrecking Crew, es especialmente anárquico, ya que cuestiona toda relación previsible y resemantiza la figura de Cristo a través de una conexión estrictamente humorística pero con un subtexto (en este caso, el sadomasoquismo) increíblemente siniestro y poderosamente político.

Aquí, la construcción del mensaje es mucho más directa pero no desprecia el ejercicio del diseño como un significante más del mensaje. Si bien la idea de “la misma mierda, diferente ojete” es contundente, el diseño subraya de una manera sencilla pero efectiva el paralelismo, y le pone el acento con la referencia sanguinolenta. Además, cabe señalar que la ubicación de la manta es un ejemplo perfecto de la intervención de espacios que tiene, además, la ventaja de ser 100% móvil y no hostil.

Finalmente, el rompimiento de las relaciones. El diseño acude a una fábrica sublevada (para hacer obvia la referencia a la “revolución industrial”). Este afiche es para una tienda de ropa —en la onda darkie-industrial— y, aunque no tiene ninguna relación con contenidos sociales, acude sin embargo a referencialidades propias de ese tipo de contenidos.

Por cierto, si para algo puede servir el diseño es precisamente para crear nuevas referencialidades, o por lo menos para cuestionarlas. Así, el que lo aburrido parezca interesante, el que lo fundamental parezca cotidiano, parecen sin duda ideas que parecen plausibles (por lo menos como retos) para el ejercicio de la comunicación alternativa y para el activismo mediático a través del siseño.


13
Oct 06

Las L7, el activismo mediático y el Jesucristo SuperStar

L7En la discusión acerca del aborto y particularmente en los activismos que resultan de ella -los providas y los del derecho a decidir- los apasionamientos son parte del menú, una parte central. Esto, asumo, en tanto este debate involucra no sólo cuestiones pragmáticas sino autos de fe, sistemas de creencia, escalas axiológicas, redescubrimiento de la propia intimidad y del propio cuerpo, etc.

Aunque no es mi tema, ni aspira a serlo, hace unas horas me dí de tope con una realidad que sí es mi tema y que me produjo cierta preocupación maledicente.

Durante el año 1991 el grupo de grunge L7 (1) , banda seminal de Seattle -que, sin duda, lidereó para la Generación X el revival de la idea del rock hecho por y, en su caso, para mujeres-, fundó la organización Rock for Choice, cuyo principal objetivo es recabar fondos para apoyar a organizaciones dedicadas a garantizar el derecho al aborto y todos los derechos reproductivos de las mujeres en los Estados Unidos, además de las clínicas de salud para mujeres y otras facilidades que, por el contínuo golpeteo de la derecha en ese país, siempre han estado en peligro.

La organización nació a partir de un histórico concierto que el 21 de octubre de ese año reunió en el Palace de Los Ángeles a bandas como Nirvana, Hole y las mismas L7. Rock for Choice ha aglutinado durante sus 15 años de existencia a bandas como Pearl Jam, Red Hot Chili Peppers, Salt-N-Pepa, No Doubt, the Offspring, Fugazi, Liz Phair, Bikini Kill, Joan Osborne, Rage Against the Machine, the Foo Fighters, Sarah McLachlan, Rancid, Melissa Etheridge, the Bangles, Joan Jett, Stone Temple Pilots, Paula Cole, Iggy Pop y muchas más. También cuenta con la activa presencia de personalidades de la farándulilla (que, bueno, tienen que servir para algo) como la actriz Gillian Anderson, la agente Scully de los Expendientes Secretos X.

Pero, ya sé que se están preguntando: ¿cuál era mi pinche preocupación? Bueno, cuando busqué información sobre Rock for Choice en la internet -buscador Google por supuesto-, la primera… no la segunda o la tercera, sino la primera referencia que obtuve venía de un sitio llamado… Rock for Life. ¡Adivinaron! La respuesta de la derecha provida a la iniciativa de las L7. La referencia viene incluida en una larga lista, publicada en este sitio prosida (provida, perdón), de grupos de rock que “apoyan el aborto” (2) y a los cuales, con muy católicos argumentos, te invitan a no escuchar, a evitar sus conciertos, a evitar la mera mención de su nombre, bajo pena de arder en las llamas del infierno (esto de las llamas del infierno ya es agregado mío, no vayan a pensar que estos buenos católicos son capaces de pensar algo así, de ninguna manera).

A partir de esta siniestra inmersión mía en las aguas del frío mundo prolife, pude constatar que estas personas tienen una idea clarísima: los jóvenes están usando el internet y si se les quiere hacer llegar un mensaje éste representa una herramienta efectivísima para hacerlo. No me fue difícil seguir el camino, por ejemplo, al sitio “Next Wave Faithfull” que se erige a sí misma como una “comunidad en línea para jóvenes adultos católicos” y cuyo slogan es la mar de ilustrativo: Live, Love, Purpose, Truth (Vida, Amor, Propósito, Verdad). Si este cuarteto de bellos conceptos no les son suficientes para que se les erizen los pelos, esperen a mirar en el sitio la impresionante cantidad de servicios dirigidos a jóvenes que ofrece: descargas de música, biblioteca electrónica, foros y radio por internet, entre otros. Todo esto, aderezado con un diseño web que se podría ganar un premio.

No es menor, por ejemplo, que la segunda referencia que encontré acerca de Rock for Choice viniera de un sitio llamado “Omega Rock“, una radio por internet que se define a sí misma como “Música Pop Rock con un Mensaje de Catolicismo“. Cristo aparece nomás entrar a la página, con ese aire de estrella rock que siempre ha tenido; y cuando uno mira la lista de bandas, artistas y compañías que producen música católica para jóvenes, la idea de que esta es una industria gigantesca y perfectamente bien organizada no puede dejarse de lado. Hay una industria de la derecha hablándole a los jóvenes. Y esa industria no usa largos panfletos impresos en papel para reciclar sino páginas web, radios por internet y toda una industria de entretenimiento organizada para ser atractiva y para capturar audiencias.

No puedo evitar pensar que alguien pudiera caer en la tentación de decir “deberíamos evitarlo”; claro, son las mismas personas que piensan que páginas como StormFront (de los skinheads radicales de Estados Unidos) deberían ser prohibidas o censuradas en tanto sirven para “organizar el odio”. Pero de esas posturas al fundamentalismo facistoide del juez Baltasar Garzón tirando el sitio web de ETA o la chabacana guerra de Tipper Gore para poner las etiquetas del “parental advisory” en los discos de heavy y de rap -que siguen sirviendo sólo para aumentar las ventas de discos-, no hay más que un paso. Y si vamos a llegar al exceso de los que dicen que AlJazeera es la agencia de prensa del terrorismo, estamos realmente en un problema.

Probablemente el debate sobre la conveniencia de la circulación de ideas, aunque sean ideas que no nos parezcan, que nos ofendan e indignen, sea infinito y cumpla la teoría nietzscheana del “conocimiento que se muerde la cola”. Lo mismo aplicaría para los debates subalternos que implica, como el derecho al disenso, el derecho a la información y el derecho a la comunicación, entre otros. Sin embargo, me parece que habría que replantear el debate, particularmente por la innegable preeminencia de las nuevas tecnologías en el acceso de los jóvenes a la información. La internet no es únicamente un nuevo sistema “buena onda” y “de moda” para accesar datos; su lógica está creando nuevas referencialidades particularmente profundas en lo que se refiere a la accesibilidad de la información, a la forma en la que se busca esa información y especialmente a la naturaleza que se espera de esa información. El entendimiento de lo multimedia, no como una plataforma técnica, sino como una nueva forma de afrontar el hecho informativo -entendido éste como la comunicación de mensajes y contenidos, y no como el “ejercicio del periodismo”- parecería otro debate necesario frente al reto que representa para cualquier activista generar agenda y simpatías a través de los medios de comunicación.

Y por supuesto, este reto también implica una refundación de las ideas en torno a la propaganda, principalmente por el fardo que la sociedad civil organizada carga gracias a su relación orgánica con la izquierda de viejo cuño, particularmente con los movimientos sociales de los años 60 y 70. Haría falta resemantizar el planfeto, reasumir el diseño como herramienta de propaganda y no como vanidad burguesa, la música popular como espacio de identificación y no como herramienta del imperio (y de paso, si me hacen favor, mandar de una puta vez a la trova a donde pertenece, algún cafetín oscuro a dónde yo nunca iré, lo prometo) y, más profundamente, reasumir el entretenimiento como un espacio para la construcción de imaginarios (que siempre lo ha sido) y no como una herramienta para la distracción y el engaño (que también lo ha sido).

Al final del día, si uno hace un recuento, no es que las activistas por el derecho a decidir no tengan nada a su favor. Cuando uno revisa la lista de odio (perdón por el adjetivo, pero no me parece otra cosa) de Rock for Life, es perfectamente claro y visible que los grupos que apoyan a las activistas por el derecho a decidir son por mucho más famosos, tienen indiscutiblemente más penetración y son, en lo general, más talentosos (aquí, un mea culpa: sí, relaciono sin duda el talento con una actitud libertaria ante la vida… ¿usted no, querido lector o lectora?). Sin embargo, llama la atención y preocupa la carencia de una perspectiva de entretenimiento y de captura de audiencias en la propaganda generada no sólo por el activismo prochoice, sino en general por todo material mediático generado por las organizaciones de la sociedad civil. Y con perspectiva de entretenimiento no me refiero a trivializar los contenidos de las agendas, sino a afrontar el hecho creativo de la producción de materiales mediáticos de una manera dirigida, con audiencias claras y particularmente con un interés en establecer un diálogo (o si se prefiere, una negociación) con el imaginario de las personas a las que queremos involucrar.

Porque, por mucho, el tiempo de convencer a los convencidos ha quedado irremediablemente atrás.

NOTAS
1. L7, el nombre, es una palabra del slang gringo de los años 50, que significa “cuadrado”; una persona conformista y adaptada al stablishment (por ejemplo, en la conocida rola “Wolly Wolly”, conocida en español como “el bule bule”). Sin embargo, en los años 90 tuvo auge como referencia críptica a la posición sexual conocida como “69″.
2. El concepto de grupos o personas “a favor del aborto” es una simplificación majadera de las mentes provida. Asumir que hay personas que desean el aborto o que lo pueden reducir a una experiencia deseable o placentera, es simplemente ofensivo.


3
Oct 06

Y sigue siendo una vergüenza

¿Cómo podría dejar de serlo? Uno de los mayores crímenes de estado cometidos en México, la matanza del 2 de Octubre de 1968, sigue siendo hoy, octubre del 2006, uno de los más grandes motivos de desaliento, de lectura entre líneas, de rabia y entrevero, de la realidad mexicana.

Es imposible comprender el presente de México sin revisar ese día y sus resultados. Sin soslayar el hecho incontrovertible de que los responsables de ese horror siguen libres, durmiendo en sus casas, esperando a morir de viejos. Es imposible no recordar que la suprema corte de “justicia” de este país nos regaló -o les regaló- la infame certeza de que sus crímenes “han caducado”. ¿Cómo caduca una vergüenza y un crimen de esa magnitud? ¿Cómo caducan esos muchachos y muchachas muertos, vejados, humillados? ¿Cómo puede caducar la muerte del espíritu de una nación? ¿Tiene fecha de caducidad la justicia, tienen “dead line” el espíritu humano y la dignidad?

Aunque no haya respuesta posible a esas preguntas (porque no hay quien, con rostro visible, pueda contestarlas), uno no puede dejar de pensar en lo que, en retrospectiva, le ha significado ese día a este país. Más allá de marchas conmemorativas -a las que siempre hay que ir, aunque sean poco menos que, como dijo el poeta, un recuento de los muertos que somos-, pienso que, de manera más profunda, el mapa de la izquierda mexicana nos puede decir mucho más del fardo infame que esa fecha, 2 de octubre de 1968, le ha impuesto a las luchas que han sido, desde entonces, en este país.

Por supuesto, la desolación no honra pero sí ennumera (y claro, levanta ámpula y estadística). Y si ver a Elena Poniatowska asuzando a las huestes pejelagartistas, no contra el capital o contra el gobierno espurio o contra los grandes intereses económicos, sino contra el SubComandante Marcos, no es una de las cosas más desoladoras que le hayan pasado a la izquierda “iluminati” de este país, no sé que chingados pueda ser. Lo que de historia y movimiento ha perdido la izquierda mexicana -sin duda pérdida mucho más clara, infamemente clara, luego del pasado 2 de julio y, peor aún, luego del pasado 16 de septiembre del 2006, en la “convención nacional democrática”-, es indiscutiblemente el peor homenaje para nuestros muertos, los del 68 y los de la muerte chiquita en tantos absurdos, en tantos Acteales, Pasta de Conchos, Atencos, etc. Porque esos también se murieron.

Dentro de 2 años se cumplirán 40 años de este evento. Ya se estarán organizando las comisiones para la conmemoración y se estarán viendo las formas de hacerlo lo más corporativo posible. Y me temo, profundamente, que será sin remedio una fiesta de muertos.


2 de octubre de 1968