Mi madre (y asumo que las madres de muchos otros) usaba la frase “como perros” para referirse a una variedad inusitada de cosas: por un lado, significaba “con violencia desmedida” en el contexto de una discusión o, peor, de una pelea; por otro lado, significaba “sin casarse” o “inmoralmente” en el contexto del sexo extramatrimonial, prematrimonial o recreativo; y, según me acuerdo, también podía significar “sin lavarse las manos” o incluso “sin agradecer a Dios” si se utilizaba en el contexto del acto de comer.
Esta fotografía es un homenaje a esta poco reconocida versatilidad canina.






