La doctrina Monroe te la explicaron en la escuela primaria; si no lo hicieron, vuelve allá y exige que lo hagan. Lo que me encanta de la leyenda del tren es que conjuga en un logo y, al mismo tiempo, en una frase tan simplista como “Construyendo América” la idea completa de esa doctrina. Y si tomamos en cuenta que ese tren y esa logotipia estaban en la parte trasera de una tienda transnacional en la comunidad de Amecameca, México, el resumen es ortodoxo hasta la náusea y cuasi poético.
Por otro lado, qué perfectas son las vías del tren en su intacta, incuestionable precisión de destino.






