Noviembre, 2009


14
Nov 09

Video-Arte: Vacío

Video-Arte. Noviembre 2009.

Vacío es una pieza de video arte que reflexiona acerca del cuerpo, del espacio vital y de su “expropiación” por parte de diversas formas de control. A propósito de las múltiples evidencias contemporáneas de que aún estamos lejos, como humanidad, de vivir el cuerpo como una propiedad íntima, profunda e ineludible.
Artista gráfico: Daniel Iván
Cámara, música original y edición: Daniel Iván
Imágenes adicionales: Alan Butler, Azed Majeed, Nalts, The Poor Bastard, Rusted Gate, Prajnaupaya, Plewizard, Trucker Tom y Treading.
Dibujos anatómicos: Andries van Wiesel
Texto: Daniel Iván.
Modelos: Sol Rezza y Daniel Iván.
Noviembre, 2009.
Licencia Creative Commons (Atribución-No comercial-No Derivadas 2.5 México). Licencia completa disponible aquí.


3
Nov 09

Una vista distante

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¿Cómo relato mi naufragio en estas costas, cómo se desliza la palabra fracaso con afán de sutileza? ¿Cómo acudo a mi hambre de ti, cómo la articulo? ¿Como frase acabada, como duda, como casuística, como enjambre? Presumo de tener mis tropas listas en la frontera; presumo del cálculo de un ejército invasor, de su anhelo de rapiña, de su inacabada pericia para la muerte, de su sentido lejano del deber y del contrapunto y de la sombra. Me aventuro en preguntas porque la matemática no es ni remotamente exacta en mi caso: mis números adolecen de precisión y de viento, de ritmo y de desespero. Nada acude a lo que nombran mis ecuaciones; me alimentan un desaliento de barco hundido y una forma torpe de decir las cosas: la gracia de un buque de guerra para pedir amor al prójimo.

La verdad acude a la distancia; una mirada de insecto, un vivir desde abajo, una complacencia en los rincones. Mi torpeza se parece a la torpeza de un gato que no cabe en la cornisa de una ventana: el mundo es grande, pero su equilibrio tiende a lo precario. Mi torpeza invade primeras planas de periódico, gana premios y doctorados, se le cita a juicio, se le obliga a explicarse.

Habrá luego un memorial de torpezas, me digo; un relato del naufragio. ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo no temer la pérdida de una interrupción como la tuya? ¿Cómo no temer el soslayo de tu oído? ¿Cómo no acudir a una tormenta de explicaciones, cómo no resumirlas en un silencio perplejo, de aparador, de faro de luz?

Soy un Robinson a la orilla de lo que tú resguardas. Todo se conjura en mi contra.

Salvo el abrazo de tu vista distante.