“Muévete, cabrón”.
A veces uno siente que alguien le habla. Pero no es nadie. Sólo se aposenta el sentimiento de que te hablan. Nada más. Es un sentimiento peregrino, prescindible. A veces sientes que estás violando a alguien, pero ni siquiera lo has tocado. Que te asomaste a la ventana en el momento indicado, cuando las bragas caían a los pies de la niña a la que nunca nadie le había visto el culo. Sientes que le estás robando la inocencia a alguien, que estás desvirgando al mundo de alguna manera. Pero es sólo un sentimiento. Y los sentimientos no sirven cuando estás acostumbrado a no sentir nada.
Basta con alzar los hombros y moverte, cabrón.
PS: estoy escuchando la voladora (mera costumbre) y en el programa del blues acaban de pasar una rola de Chris Whitley. Bravo.
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